En 2001, el gobierno del panista Vicente Fox, presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) por presunto desvío de recursos a la campaña del candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Labastida Ochoa, durante las elecciones del 2000, en las que Fox resultó ganador.
La denuncia fue expuesta por Pablo González Álvarez representante del PRD; su escrito aseguraba que el PRI había recibido una importante cantidad de dinero de Pemex, en la cual al ser una entidad pública implicaba una aportación prohibida por la ley. Además señalaba que ese financiamiento no había sido reportado por el PRI en sus informes de ingresos y egresos ante el IFE, lo cual constituía una más de sus obligaciones legales.
Fue así que el entonces director de Pemex, Rogelio Montemayor Seguy, transfirió al sindicato petrolero, sin autorización del consejo de administración, dos cheques por mil 100 millones de pesos, mismos que fueron depositados en un banco en Houston, Texas, y luego transferidos a México a cuentas bancarias a nombre del partido tricolor.
A este escándalo la prensa lo denominó como el caso Pemexgate en referencia al fraude político estadounidense Watergate cometido por Richard Nixon en 1972. Ante esto, el Instituto Federal Electoral (IFE) multó en marzo de 2003 al PRI con 1,500 millones de pesos; la sanción más alta que ha impuesto el Instituto a un partido político.
¿El petróleo en la política?
En el año 2000 cuando Luis Téllez encabezaba el Consejo de Administración de Pemex se permitió que la paraestatal transfiriera dos préstamos al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM): uno de 460 millones de pesos y otro por 640 millones.
El contrato del préstamo fue firmado por Rogelio Montemayor, exdirector de Pemex, el 5 de Junio del 2000 y las operaciones subsecuentes fueron realizadas por funcionarios del PRI: Alonso Veraza López, Andrés Heredia, Joel Hortiales Pacheco, Elpidio López López y Melitón Antonio Cazares Castro. También se recibió apoyos de funcionarios de la paraestatal: Juan José Domene Berlanga, Julio Pindter Gonzalez, Carlos Fermín Juaristi Septién y José Gheno Ortiz, así como del sindicato Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana.
En junio de 2006, un tribunal federal echó abajo la decisión de iniciarle proceso y liberó al líder sindical por falta de elementos. Sin embargo, no fue declarado inocente y dejó a la PGR la posibilidad de aportar nuevas evidencias en su contra para reiniciar el procedimiento.
El 26 de agosto de 2011 concluyó el Pemexgate. El juzgado 13 de distrito con sede en la ciudad de México declaró prescrito el delito de peculado electoral para el líder petrolero Carlos Romero Deschamps. Por otro lado la La Secretaría de la Función Pública (SFP) declaró que Montemayor no podía ocupar ningún cargo, al menos por 20 años; también le fijo una multa por 1,421 millones de pesos. A la fecha no se ha especificado si esta sanción ya fue saldada.
Ayer y hoy, el caso Pemexgate sigue presente
El ex consejero del extinto IFE, Jaime Cárdenas, dijo que el llamado Pemexgate, que en el 2000 desvió recursos públicos a favor del PRI en campañas electorales, sigue vigente.
“Me parece que Pemexgate no se ha ido, que Pemexgate sigue presente y es uno de los mecanismos de financiamiento privado a las campañas políticas más importantes del País. Es un modus operandi permanente de financiamiento a las campañas, sobre todo en los procesos electorales, señaló.
Después de esta traición financiera, Pemex sigue sumergida en una crisis empresarial, puesto que recientemente la Corte de Houston, Texas, declaró culpable al Sindicato de Trabajadores de Petróleos Mexicanos (STPEMEX), y a su líder, Carlos Romero Deschamps, por incumplimiento de contrato firmado en 1984 mediante el cual el sindicato se comprometió a vender 6 millones de barriles de petróleo los cuáles nunca fueron entregados a la compañía Arriba Limited. Ahora el monto que deberá pagar fluctúa entre 426 millones de dólares y 1.4 mil millones de dólares, un golpe más para los mexicanos.
Revolución 3.0
No hay comentarios:
Publicar un comentario